El índice que mide la Universidad Di Tella registró una suba del 2,2% este mes. La mejora en las expectativas económicas y la desaceleración de la inflación impulsaron el indicador a niveles que no se veían desde febrero de 2025.
Los argentinos arrancaron el 2026 con una mirada más optimista sobre el futuro de su bolsillo. Según el Índice de Confianza del Consumidor (ICC) elaborado por la Universidad Torcuato Di Tella, la percepción de los ciudadanos sobre la situación económica mejoró un 2,2% en enero. Este repunte sitúa al indicador en su punto más alto de los últimos once meses, consolidando una recuperación que comenzó a asomar en el último trimestre del año pasado.
El informe destaca que el crecimiento de la confianza fue transversal, aunque se sintió con más fuerza en la percepción sobre la Situación Personal y la Situación Macroeconómica a corto plazo. El freno en la escalada de precios y la estabilidad del mercado cambiario tras el inicio de la Fase 4 parecen ser los motores principales de este cambio de clima, permitiendo que las familias vuelvan a proyectar consumos que habían quedado postergados durante los meses de mayor incertidumbre.
Otro dato relevante es el repunte en la predisposición para la compra de bienes durables (como electrodomésticos y tecnología). Después de un periodo de fuerte retracción, el consumidor empieza a ver condiciones de financiamiento más amigables y precios que, al menos por ahora, han dejado de correr a una velocidad inalcanzable. Para los analistas, si este nivel de confianza se mantiene, podría convertirse en el combustible necesario para reactivar el comercio minorista, que venía golpeado por la caída de la actividad en los meses previos.












