Pese a la volatilidad de los bonos, la autoridad monetaria mantiene su racha compradora en el mercado de cambios; el impacto de la liquidación de exportaciones.
En medio de una semana financieramente agitada por el dato de inflación y la suba del Riesgo País, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) logró anotar una cifra positiva en su balance diario. Este miércoles, la entidad conducida por Santiago Bausili se alzó con US$187 millones en el Mercado Libre de Cambios (MLC), consolidando una racha que ya supera los US$500 millones adquiridos en apenas siete días hábiles.
Esta dinámica compradora es vista por el Gobierno como el principal pilar de estabilidad para el programa económico de 2026. La capacidad del Central para absorber divisas no solo permite fortalecer las alicaídas reservas internacionales, sino que también envía una señal de control sobre el mercado cambiario, manteniendo a raya las brechas con los dólares financieros. Según analistas, el flujo de divisas se mantiene constante gracias a un ritmo sostenido de liquidación por parte del sector exportador, que aprovecha el esquema actual para liquidar saldos pendientes.
Desde el Palacio de Hacienda destacan que esta acumulación es «condición necesaria» para avanzar hacia la próxima etapa del plan: la flexibilización de los controles de capital. Sin embargo, advierten que el camino no está exento de obstáculos, ya que la demanda de divisas por parte de importadores comenzará a normalizarse en los próximos meses, lo que pondrá a prueba la capacidad de resistencia del BCRA para seguir sumando dólares a sus arcas.












