Un fuerte temporal azotó la Ciudad y el Conurbano durante las primeras horas de este jueves; hay zonas sin luz y complicaciones en el transporte.
La Ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires amanecieron hoy bajo las consecuencias de una tormenta feroz que cruzó la región durante la madrugada. Con ráfagas de viento que superaron los 80 km/h en algunos puntos, el temporal dejó un rastro de destrucción en la vía pública: árboles de gran porte arrancados de raíz, techos de chapa desprendidos y carteles publicitarios derribados. En barrios como Palermo, Flores y varias localidades del sur del conurbano, las calles se volvieron intransitables debido a la acumulación de ramas y cables de alta tensión que cedieron ante la fuerza del viento.
El Servicio Meteorológico Nacional mantiene el alerta, mientras las cuadrillas de emergencia de Defensa Civil trabajan a destajo para liberar las avenidas principales y remover los restos que bloquean las entradas de viviendas y comercios. Miles de usuarios permanecen sin suministro eléctrico debido a la caída de postes y transformadores, y las empresas prestadoras del servicio advirtieron que la normalización total podría demorar varias horas dadas las condiciones climáticas persistentes. Además, el servicio de trenes y algunas líneas de subte operan con demoras o cancelaciones por presencia de objetos en las vías.
Desde el Gobierno de la Ciudad y los municipios afectados se pidió a la población extremar los cuidados, evitar circular por zonas arboladas y no sacar los residuos para prevenir la obstrucción de sumideros. Aunque lo peor del frente de tormenta ya pasó, se esperan lluvias aisladas durante el resto de la jornada y un marcado descenso de la temperatura. En redes sociales, los videos de los vecinos muestran la violencia del viento, que transformó una noche de verano en un escenario de emergencia urbana.












