Mientras Chubut seguía ardiendo, el fuego amplió su mapa. Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos y Corrientes sumaron alertas de incendio, con focos activos en pastizales y campos. El mapa de riesgo del Servicio Meteorológico Nacional mostró gran parte del centro del país en rojo.
La sequía extendida, las altas temperaturas y el viento crearon condiciones ideales para que cualquier chispa se convierta en un incendio.
La discusión de fondo —que siempre se posterga hasta el próximo verano— es cuántos recursos permanentes necesita el país para no improvisar cada temporada.









