El verano austral de 2026 arrancó con fuego. Desde el 5 de enero, cuando comenzó el incendio en Puerto Patriada, en la Comarca Andina de Chubut, el país no pudo apagar las llamas. Para principios de febrero, más de 60.000 hectáreas habían sido arrasadas, y el Parque Nacional Los Alerces —Patrimonio de la Humanidad— tenía 30.000 de esas hectáreas dentro de sus límites.
Las imágenes eran dantescas. Columnas de humo visibles desde el espacio, detectadas por satélites de la NASA. Epuyén casi rodeada por el fuego, con evacuaciones masivas. Más de 500 personas entre bomberos, brigadistas y voluntarios de varias provincias combatían los focos sin descanso.
El Gobierno declaró Emergencia Ígnea en Chubut, Río Negro, Neuquén y La Pampa y anunció 100.000 millones de pesos para bomberos voluntarios. Los cuarteles aclararon que esos fondos no eran un aporte extraordinario, sino plata que el Estado ya les debía. El origen del incendio de Chubut fue declarado intencional.










