La «primavera financiera» sufrió un traspié este miércoles debido a una combinación de toma de ganancias local y un dato de inflación mayorista en Estados Unidos que sacudió a los mercados globales. El riesgo país rebotó con fuerza, mientras que las acciones argentinas en Wall Street (ADRs) lideraron las pérdidas en una rueda marcada por la cautela.
El riesgo país pegó un salto de casi 30 unidades para cerrar en los 523 puntos básicos, borrando el avance del lunes cuando había perforado el piso de los 500. La suba se dio en sintonía con la caída de los bonos soberanos, que retrocedieron cerca de un 1,5%. Este cambio de tendencia fue impulsado por factores externos: en EE. UU., el Índice de Precios al Productor (IPP) subió más de lo esperado (6% interanual), lo que enfrió las expectativas de una baja de tasas por parte de la Reserva Federal y castigó a los activos de países emergentes como la Argentina.
En el mercado cambiario, la tensión se sintió con una leve suba de los dólares libres. El dólar blue avanzó $5 para cerrar en $1.420, mientras que los dólares financieros también mostraron una tendencia alcista: el MEP subió a $1.422 y el Contado con Liquidación (CCL) trepó hasta los $1.482. A pesar de este movimiento, el Banco Central logró mantener su racha compradora, adquiriendo US$185 millones en el mercado oficial, lo que llevó las reservas internacionales a los US$46.531 millones.
Las acciones, por su parte, vivieron una jornada para el olvido. El índice S&P Merval cayó un 2% en pesos, pero el golpe más duro se vio en Nueva York. Los ADRs argentinos se hundieron hasta un 8%, con Globant (-8,3%), BBVA (-4,2%) y Edenor (-4%) encabezando las bajas. Los analistas consideran que, más allá del contexto externo, el mercado local aprovechó para tomar ganancias tras el rally de las últimas semanas, mientras el Gobierno intenta consolidar la confianza con las nuevas licitaciones de deuda para cubrir los vencimientos de julio.













