Tras el impulso del anuncio del préstamo bancario, el mercado entró en una etapa de toma de ganancias y dudas sobre el contexto global; los activos locales operaron en rojo.
El mercado financiero argentino sufrió un nuevo traspié este jueves 8 de enero. Tras un arranque de semana prometedor, los activos locales encadenaron su tercera jornada consecutiva de pérdidas. Los bonos soberanos en dólares, que habían tocado máximos tras el anuncio del financiamiento externo, retrocedieron hoy de forma marcada, lo que provocó un rebote en el Riesgo País, que vuelve a alejarse de los mínimos alcanzados el martes.
La caída se explica por una combinación de factores. Por un lado, una lógica toma de ganancias por parte de inversores que aprovecharon las subas previas. Por otro lado, un clima internacional más hostil para los mercados emergentes, afectado por la suba de tasas en el exterior y la volatilidad en las materias primas. En la plaza local, el índice S&P Merval también operó con bajas generalizadas, arrastrado principalmente por los sectores bancario y energético.
Los analistas advierten que, si bien el Gobierno garantizó el pago de la deuda para este viernes, persiste la incertidumbre sobre la capacidad de acumulación de reservas genuinas en el mediano plazo. «El mercado ya descontó la noticia del préstamo y ahora pide ver resultados en la balanza comercial y la liquidación de divisas», señalaron operadores de la City. La mirada ahora está puesta en el cierre de la semana y en la efectivización de los desembolsos previstos.











