Los precios en la Ciudad de Buenos Aires subieron un 3,1% en marzo y ya acumulan más del 32% en el último año. El aumento en las cuotas de los colegios y las tarifas de los servicios públicos fueron los principales motores de un mes que castigó fuerte al bolsillo.
Si sentís que el sueldo se te escurre entre los dedos apenas arranca el mes, no es tu imaginación; es el dato oficial. La inflación en la Ciudad de Buenos Aires confirmó que marzo fue un mes picante, con un incremento que rompió el sueño de la baja constante. Los rubros que más empujaron el número fueron Educación, por el inicio del ciclo lectivo, y Vivienda, que incluye desde los aumentos de luz y gas hasta las expensas que no paran de subir. Básicamente, vivir bajo un techo y estudiar se volvió un lujo para muchos porteños.
El dato anual también mete miedo: en los últimos doce meses, los precios en Capital subieron un 32,1%. Aunque desde el Gobierno porteño intentan mostrar una estabilización, la realidad es que el número sigue muy por encima de los aumentos salariales promedio. Para los pibes que alquilan en CABA, la situación es todavía más tensa, ya que el rubro de servicios básicos y mantenimiento del hogar se convirtió en el principal enemigo de la capacidad de ahorro, obligando a recortar en salidas y ocio para cubrir los costos fijos.
Lo que más preocupa de cara a lo que viene es que los alimentos siguen con una inercia alta, incluso en las zonas con mayor oferta comercial. Con este panorama, la expectativa de que la inflación baje drásticamente en el corto plazo parece enfriarse. Mientras se espera el dato nacional, el número de la Ciudad deja algo claro: la clase media porteña está en modo supervivencia, haciendo malabares para mantener el estilo de vida frente a una inflación que se instaló cómodamente por encima del 3% mensual.











