Tras una serie de allanamientos simultáneos, la policía logró detener a los cabecillas de una organización que robaba datos bancarios y vaciaba cuentas. La investigación reveló una estructura jerárquica con roles muy definidos para engañar a las víctimas.
Tras una serie de allanamientos simultáneos, las autoridades lograron desarticular una sofisticada organización criminal dedicada a las estafas virtuales y el phishing que operaba en el AMBA. La banda utilizaba técnicas de ingeniería social para engañar a sus víctimas mediante llamadas telefónicas y enlaces falsos, logrando así obtener claves bancarias y vaciar cuentas en cuestión de segundos.
La investigación reveló que el grupo funcionaba con una estructura jerárquica estrictamente dividida. Mientras los «organizadores» diseñaban los guiones y las páginas web espejo, los «operadores» ejecutaban los engaños y las «mulas» bancarias prestaban sus cuentas para diversificar el dinero robado. Esta logística les permitía ocultar el rastro delictivo y dificultar la detección por parte de los sistemas de seguridad de las entidades financieras.
Durante los operativos se secuestraron computadoras, decenas de teléfonos celulares y tarjetas de débito que servían para el engranaje de la estafa. Los detenidos quedaron a disposición de la justicia bajo los cargos de asociación ilícita y estafa informática, mientras las autoridades reiteran el pedido a la población de no compartir nunca claves ni códigos de seguridad por mensajes o llamadas.










