Tras el informe del Banco Nación que refleja una baja en las deudas irregulares, Balcarce 50 rechaza las críticas de la Iglesia y adjudica la polémica a especulaciones de la oposición.
En el marco de la reunión de Gabinete encabezada por el presidente Javier Milei, el Poder Ejecutivo ratificó su postura de no aplicar programas de rescate ni intervenciones directas sobre los niveles de morosidad del sistema financiero. Desde la Casa Rosada sostienen que los indicadores comenzaron a dar señales de estabilización y atribuyen los cuestionamientos de distintos sectores —incluidas las recientes advertencias de la Iglesia Católica— a maniobras de especulación política.
Los argumentos del oficialismo se respaldan en relevamientos del Banco Nación, los cuales reflejaron una caída del 21,9% en los casos con atrasos de hasta 30 días entre julio y agosto. A pesar de que los informes del Banco Central registran un leve incremento en la mora de más de 90 días en créditos a hogares, el entorno presidencial insiste en que las entidades bancarias cuentan con herramientas de refinanciación de mercado suficientes sin necesidad de auxilio estatal.
Con esta posición, el Gabinete busca dar por cerrada la discusión sobre un eventual salvataje financiero para deudores golpeados por la recesión. Las autoridades nacionales confían en que la flexibilización de plazos por parte del sector bancario y la consolidación de la baja de tasas de interés permitan canalizar la regularización de las obligaciones sin alterar las pautas de disciplina fiscal fijadas por la administración central.













