viernes 11 septiembre 2026

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Una apuesta de amigos que cambió su vida: compró un pueblo fantasma y, seis años después, sigue siendo su único habitante

Una broma en un bar derivó en la adquisición completa de un diminuto asentamiento abandonado en Estados Unidos, transformando a un joven en el alcalde, vecino y cuidador solitario del lugar.

Lo que comenzó como una broma impulsiva entre amigos durante una charla de fin de semana se convirtió en una realidad de largo aliento para un joven estadounidense que, tras una apuesta informal, terminó comprando un pueblo fantasma por una suma menor a la esperada. Seis años después de concretar la insólita transacción, el comprador continúa siendo el único habitante permanente del asentamiento, ubicado en una zona rural y apartada, donde asumió por completo la administración y el mantenimiento del lugar.

El predio incluye los restos de antiguas edificaciones comerciales, una estación de servicio en desuso y viviendas abandonadas que datan de principios del siglo pasado. Lejos de convertirlo en un proyecto comercial masivo o en un atractivo turístico convencional, el propietario optó por preservar la atmósfera histórica del sitio, dedicando sus jornadas a restaurar algunas estructuras básicas, proteger el predio de intrusos y documentar su particular estilo de vida en solitario a través de las redes sociales.

La historia, que recientemente volvió a viralizarse en plataformas digitales, genera asombro y curiosidad entre miles de usuarios que consultan cotidianamente cómo es el día a día sin vecinos, comercios cercanos ni servicios convencionales. Mientras evalúa qué destino darle a futuro a su particular propiedad, el autoproclamado «único ciudadano» asegura no arrepentirse de aquella apuesta que redefinió por completo su rumbo personal.

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