El Presidente encabezó la ceremonia oficial en el Monumento Nacional a la Bandera en medio de las tensiones políticas. La presencia del jefe de Gabinete a su lado funcionó como un fuerte respaldo público tras las recientes denuncias judiciales en su contra.
En una jornada cargada de simbolismo patrio y lecturas políticas, el presidente Javier Milei encabezó este sábado 20 de junio el acto oficial por el Día de la Bandera en la ciudad de Rosario. Más allá de la tradicional jura y los discursos institucionales, todas las miradas del arco político estuvieron puestas en la comitiva oficial: el mandatario nacional se mostró en primera línea junto a su jefe de Gabinete, Manuel Adorni, escenificando una contundente foto de respaldo en el momento más complejo para el funcionario.
La aparición conjunta en el Monumento Nacional a la Bandera no fue un hecho casual. Se produjo apenas horas después de que se formalizara una denuncia penal contra el coordinador de ministros por presunto enriquecimiento ilícito, un frente judicial que había encendido las alarmas en los pasillos de la Casa Rosada. Al ubicar a Adorni en un lugar central de la comitiva, rodeado por los principales ministros del Ejecutivo y autoridades locales, Milei buscó enviar un mensaje unívoco hacia la oposición y los tribunales de Comodoro Py: el blindaje político sobre su hombre de máxima confianza sigue intacto.
Durante la ceremonia, el jefe de Estado pronunció un encendido discurso donde combinó las referencias históricas a la figura de Manuel Belgrano con renovados llamados a la ciudadanía y al arco legislativo para avanzar en las reformas económicas del oficialismo. La presencia de Adorni a su lado durante la transmisión oficial buscó neutralizar las versiones de cortocircuitos internos en la mesa chica del Gobierno, apostando a que la mística del acto patrio y la centralidad de la agenda pública sirvan para disipar la presión mediática en torno al patrimonio del funcionario.












