El Ministerio de Economía confirmó que las cuentas públicas cerraron el quinto mes del año con balance positivo tanto en el resultado primario como en el financiero. El Palacio de Hacienda consolida el eje central de su programa macroeconómico y encadena el período más largo de equilibrio fiscal en dos décadas.
El Palacio de Hacienda oficializó los datos de la ejecución presupuestaria correspondientes al quinto mes del año, ratificando la consolidación del pilar fundamental de su programa de estabilización económica. Según el informe técnico de la Secretaría de Hacienda, el sector público nacional volvió a registrar superávit fiscal durante mayo, logrando encadenar un histórico ciclo de cinco meses consecutivos con resultados financieros positivos, una marca que no se replicaba en las estadísticas oficiales de la administración pública desde principios del siglo XXI.
Las cifras definitivas del período muestran que el superávit primario —el cual mide la diferencia entre los ingresos y los gastos operativos del Estado antes del pago de los compromisos de deuda— se ubicó en un andarivel de sólida solvencia. Tras descontar los pagos correspondientes a los intereses de los títulos públicos locales y externos, el resultado financiero definitivo volvió a quedar teñido de azul, cumpliendo de manera anticipada con las proyecciones más optimistas de los equipos técnicos oficiales y con las exigencias estructurales planteadas en los acuerdos vigentes con los organismos multilaterales de crédito.
El sostenimiento del saldo a favor durante mayo se fundamentó principalmente en la continuidad del estricto control y la optimización de las partidas de gasto corriente, combinado con una performance de la recaudación tributaria que empezó a exhibir los primeros síntomas de estabilización en sectores clave vinculados al comercio exterior y la liquidación de la cosecha gruesa. Desde el entorno del ministro de Economía destacaron que sostener el ancla fiscal inalterable resulta indispensable para profundizar el sendero de desaceleración de la inflación mayorista y garantizar la estabilidad del mercado cambiario de cara a los desafíos financieros de la segunda mitad del año.







