Pese al contexto global favorable, máximos históricos en Wall Street y las reservas del Banco Central rondando los USD 50.000 millones, los bonos argentinos muestran resistencia para continuar su rally alcista y el indicador se ubicó en torno a los 421 puntos.
A pesar de un escenario internacional ampliamente propicio —caracterizado por récords bursátiles en Estados Unidos, la baja en la cotización del petróleo y la revaluación del oro que llevó las reservas brutas del BCRA a rozar los USD 50.000 millones—, el riesgo país argentino experimentó un repunte del 1,9% situándose en 421 puntos básicos. El mercado analiza diversos factores estructurales y de coyuntura que explican la piso técnico que encuentran los títulos soberanos en dólares para seguir comprimiendo sus rendimientos.
Analistas financieros destacan que los bonos en dólares ya acumulan un alza cercana al 10% en lo que va del año, ubicando sus rendimientos en torno al 9% anual. Este nivel de retorno reduce el atractivo para fondos especulativos de corto plazo y desplaza el interés hacia inversores institucionales de largo plazo, limitando el margen de revalorización acelerada frente a otros países emergentes con calificación crediticia similar (categoría «B»), cuyos indicadores cotizan entre los 350 y 370 puntos básicos.
Adicionalmente, el mercado comienza a pricear el «riesgo electoral» con vistas a los próximos comicios presidenciales, anticipando mayor volatilidad financiera y cambiaria. A este factor político se suman la persistencia de tasas de interés elevadas en Estados Unidos marcadas por la Reserva Federal y las dudas sobre la estrategia de financiamiento internacional del Gobierno, que mantiene su decisión de no salir a colocar deuda en el exterior para evitar validar costos elevados, enfocando sus compromisos en la ejecución del plan financiero 2026-2027.











