Los títulos públicos en moneda extranjera registraron una nueva jornada en rojo, elevando las tasas de retorno a niveles atractivos pero en medio de la cautela de los inversores.
Los títulos soberanos en dólares de la Argentina atravesaron otra rueda con caídas en sus cotizaciones dentro del mercado financiero, acumulando retrocesos consecutivos que llevaron sus rendimientos a ubicarse en torno al 10% anual. Esta baja generalizada en los precios de los papeles de la deuda pública estuvo acompañada por un incremento en el indicador del riesgo país, reflejando el clima de incertidumbre que predomina entre los operadores locales e internacionales respecto al rumbo macroeconómico.
Frente a este escenario de compresión de precios, las opiniones en la City porteña se encuentran divididas sobre la conveniencia de ingresar al activo. Por un lado, los analistas de perfil más conservador advierten que los retornos de dos dígitos constituyen una señal de alerta vinculada con las dudas que persisten sobre la capacidad de acumulación de reservas del Banco Central y el cumplimiento de los vencimientos futuros. Por otro lado, inversores dispuestos a asumir mayor volatilidad observan estos valores de entrada como una oportunidad atractiva de compra a mediano plazo.
La evolución de la deuda argentina dependerá en gran medida del margen de maniobra que mantenga el equipo económico para dar señales de previsibilidad fiscal y monetaria. Mientras persista la cautela global y los fondos externos prefieran mantener una postura de liquidez o buscar activos de menor riesgo, el mercado bursátil continuará atento a cualquier definición de política económica que permita estabilizar las cotizaciones y frenar el deterioro de los bonos.











