En repudio a la eliminación de programas sociales y el ajuste presupuestario, la UTEP y el frente piquetero anunciaron una serie de cortes, ollas populares y asambleas. La tensión crece de cara al 30 de abril, cuando se unirán a la CGT en una movilización masiva a Plaza de Mayo.
La tregua social parece haber llegado a su fin este abril. Diversas organizaciones, nucleadas en la UTEP y el Frente de Lucha Piquetera, iniciaron una jornada federal de protestas que afecta los principales accesos a la Ciudad y puntos estratégicos del país. El reclamo central es el rechazo a la eliminación del programa «Volver al Trabajo» y la falta de envío de alimentos a los comedores comunitarios. Para los dirigentes sociales, la mejora en los indicadores financieros que muestra el Gobierno —como el riesgo país en 550 puntos— no tiene un correlato en los barrios populares, donde la recesión y la baja del consumo se sienten con mayor crudeza.
A este escenario se suma el conflicto en el sector educativo y bancario. Los docentes universitarios mantienen paros en reclamo de recomposición salarial, mientras que el gremio de La Bancaria inició la semana con medidas de fuerza ante el posible cierre de dependencias en el Banco Central. El Gobierno, por su parte, intenta desactivar estos focos con medidas quirúrgicas, como el bono otorgado a las fuerzas federales que vimos hace unos días, pero la presión de la calle busca forzar una negociación más amplia que incluya una mayor asistencia a los sectores vulnerables.
La mirada de todos los actores está puesta en la última semana del mes. El próximo 30 de abril, las organizaciones sociales se plegarán a la marcha convocada por la CGT, lo que promete ser la movilización más importante contra la gestión de Milei en lo que va del año. Para el Ejecutivo, el desafío será gestionar esta protesta sin ceder en su política de déficit cero ni poner en riesgo la calma cambiaria. Es el inicio de una etapa donde la «batalla cultural» se traslada con fuerza al asfalto, justo cuando el Gobierno apuesta a que la economía empiece a mostrar sus primeras señales de rebote.






