Hacia el 16 de abril, la Policía Informática rastreaba las direcciones IP de los mensajes publicados en redes. En el Gran Buenos Aires se realizaron allanamientos vinculados al reto. Las autoridades detectaron que los mensajes circulaban primero en chats cerrados de WhatsApp y luego saltaban a historias de Instagram.
En Mendoza, la DGE había detectado 25 episodios con la misma modalidad. Las autoridades implementaron revisión de mochilas en el ingreso a varios establecimientos y organizaron charlas preventivas con los estudiantes.
La frase que se repitió en todas las provincias fue casi idéntica: ‘Mañana tiroteo. No vengan’. La similitud del texto fue uno de los elementos que llevó a los investigadores a priorizar la hipótesis del reto viral.









