Un informe sectorial revela un fuerte incremento en los desembolsos destinados a cubrir los costos de generación eléctrica e importación de gas durante los primeros seis meses del año, postergando la meta de quita de asistencias para evitar impactos en las tarifas.
Durante el primer semestre de 2026, las transferencias del Estado nacional destinadas a subsidiar el sector energético registraron un fuerte incremento interanual del 80%. Para cubrir estos costos, la Secretaría de Energía y el Ministerio de Economía debieron girar USD 950 millones adicionales en comparación con el mismo período de 2025. Este aumento respondió principalmente a la decisión del Poder Ejecutivo de postergar y desacelerar la quita segmentada de subsidios en las tarifas de luz y gas, con el fin de contener presiones inflacionarias sobre los hogares.
La mayor parte de estos recursos adicionales fue canalizada hacia Cammesa, para cubrir la brecha entre el costo real de generación eléctrica y lo abonado por los usuarios, y hacia Enarsa, para financiar las importaciones estacionales de gas y combustibles líquidos. Aunque el Gobierno logró sostener el superávit primario, el aumento en la partida energética obligó a compensar las cuentas públicas aplicando recortes en otras áreas de la administración central.
De cara al segundo semestre de 2026, la evolución de estas transferencias será un factor determinante para el programa económico. El equipo de Hacienda reevaluará tanto el ritmo de actualización de los cuadros tarifarios técnicos como la implementación plena del esquema de la Canasta Básica Energética (CBE) para mantener bajo control el déficit sectorial.











