La ministra de Seguridad rompió el hermetismo gubernamental en torno al escándalo patrimonial que salpica al jefe de Gabinete. Afirmó que la situación interna está aclarada y buscó cerrar la discusión para enfocar la agenda pública en el rumbo económico.
La interna del oficialismo sumó su primera definición formal frente a los micrófonos en medio de los fuertes cuestionamientos digitales por el «caso Adorni». En el marco de una rueda de prensa, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, se convirtió en la primera espada política de La Libertad Avanza en abordar abiertamente las dudas sobre la declaración jurada y el incremento de bienes del coordinador de ministros, transmitiendo un mensaje de absoluta normalidad y respaldo directo por parte del primer mandatario.
Bullrich desestimó de cuajo las versiones de cortocircuitos en la mesa chica de la Casa Rosada y aseguró que las dudas técnicas sobre el patrimonio del funcionario ya fueron saldadas de manera interna. «El Presidente considera que Adorni dio una explicación razonable», sentenció de forma tajante la funcionaria, intentando desactivar la ola de especulaciones políticas y las auditorías de humor social que, en las últimas horas, daban cuenta de una marcada preocupación oficial por la persistencia del tema en las plataformas digitales incluso durante los festejos del Mundial.
Con este posicionamiento, el Gobierno nacional busca trazar una línea y dar por cerrado el debate público en torno a la figura del jefe de Gabinete, apostando a recuperar la iniciativa política y centrar los esfuerzos de comunicación en la consolidación del superávit fiscal y las reformas legislativas en marcha. A pesar del blindaje discursivo expuesto por la ministra, los bloques de la oposición en el Congreso insisten en avanzar con los pedidos de informes técnicos, prometiendo mantener el caso bajo la lupa institucional en las próximas semanas.












