El actual senador y exgobernador de San Juan oficializó sus aspiraciones presidenciales para 2027, posicionándose como la cara visible del peronismo del interior. Con un discurso centrado en el federalismo y la gestión, busca terciar en la disputa por el liderazgo del movimiento, asegurando que cuenta con el respaldo de gobernadores y sectores clave del sindicalismo.
Uñac eligió este miércoles 13 de mayo para romper el silencio y confirmar lo que se venía gestando en las últimas reuniones de la «Liga de Gobernadores». El sanjuanino argumentó que el peronismo debe dejar de ser «porteño-céntrico» y ofrecer una alternativa que combine equilibrio fiscal con desarrollo productivo, tomando como modelo sus años de gestión en su provincia. «No es una decisión individual, es la respuesta a un pedido de muchos compañeros que ven la necesidad de una síntesis que hoy no estamos encontrando», afirmó el dirigente en declaraciones que marcan un desafío directo a las estructuras del AMBA.
El anuncio genera un cimbronazo inmediato en la interna del PJ, especialmente tras el «paso adelante» que dio Axel Kicillof semanas atrás. Al asegurar que tiene «gente de peso» detrás, Uñac envía un mensaje a la mesa política nacional: el peronismo federal no está dispuesto a ser un mero acompañante en el armado de listas. Según trascendió, el senador ya mantiene diálogos avanzados con mandatarios de provincias del Norte y Cuyo, quienes ven en su figura una posibilidad de renovación que no esté ligada al kirchnerismo duro.
Esta candidatura abre una nueva etapa de negociaciones en la oposición, justo cuando el Congreso debate reformas clave como la eliminación de las PASO. Para Uñac, el escenario de una elección interna sin primarias obligatorias refuerza la necesidad de construir consensos previos entre los gobernadores. Con este movimiento, la carrera por 2027 sumó formalmente a su primer competidor de peso desde el interior, prometiendo una disputa de modelos y territorios dentro del principal partido opositor.









