domingo 3 mayo 2026

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Fentanilo y propofol en el Hospital Italiano: cómo eran las fiestas clandestinas organizadas con drogas robadas

La Justicia Federal desarticuló una red que sustraía potentes anestésicos del centro de salud para su uso recreativo en eventos privados. La investigación reveló detalles escalofriantes sobre «fiestas de desconexión» donde los asistentes consumían sustancias de alta peligrosidad bajo la promesa de una experiencia de euforia extrema, poniendo en riesgo sus vidas.

La pesquisa, que incluyó escuchas telefónicas y seguimientos encubiertos, determinó que el circuito comenzaba en las salas de quirófano y farmacia del Hospital Italiano, donde empleados infieles desviaban ampollas de fentanilo y propofol. Estas drogas, destinadas exclusivamente al uso médico clínico, eran trasladadas a departamentos en la zona norte de la Ciudad de Buenos Aires. Allí se organizaban reuniones exclusivas a las que se accedía únicamente por recomendación, y donde un «coordinador» administraba las dosis a los invitados para evitar sobredosis inmediatas, aunque el margen de error de estas sustancias es ínfimo.

Testigos de la causa describieron un ambiente oscuro donde se mezclaban luces de neón con camillas improvisadas y monitores cardíacos robados, utilizados para simular una falsa seguridad médica. Los asistentes buscaban los efectos del fentanilo, un opioide sintético hasta 50 veces más potente que la heroína, que genera una sedación profunda, mientras que el propofol era utilizado para inducir estados de inconsciencia temporal. «Vendían una ruleta rusa como si fuera una experiencia espiritual de lujo», detalló uno de los investigadores tras los allanamientos que terminaron con varios detenidos, incluidos profesionales de la salud.

El escándalo sacudió a la institución médica, que ya inició una auditoría interna para reforzar los controles de trazabilidad de sus insumos críticos. Por su parte, los peritos toxicológicos advirtieron sobre el peligro de la «recreación» con estos fármacos, ya que la combinación de fentanilo y propofol fuera de un entorno controlado puede causar un paro cardiorrespiratorio en cuestión de segundos. La causa avanza ahora sobre los organizadores de estas fiestas, quienes enfrentan cargos por tráfico de estupefacientes y ejercicio ilegal de la medicina, en un caso que pone de relieve el avance de las drogas sintéticas en sectores de alto poder adquisitivo.

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