En el acto por el 2 de abril, el Presidente reafirmó el reclamo de soberanía y confirmó un homenaje especial para 2027. Además, anunció que destinará el 10% de las privatizaciones a equipamiento militar y reconoció la necesidad de recomponer los sueldos del sector dentro del equilibrio fiscal.
A 44 años del inicio del conflicto del Atlántico Sur, el Gobierno nacional presentó un plan integral para el área de Defensa que va más allá de lo simbólico. Javier Milei anunció que el Poder Ejecutivo otorgará una distinción oficial a los veteranos en 2027, al cumplirse el 45° aniversario de la guerra, calificándolo como una «deuda histórica». El discurso, realizado en la Plaza San Martín, enfatizó que la recuperación de las islas debe apoyarse en una Argentina fuerte y respetada en el escenario global, reforzando el alineamiento estratégico con Estados Unidos como contrapeso diplomático.
En el plano económico, el mandatario reconoció el fuerte retraso salarial que sufren los integrantes de las Fuerzas Armadas y se comprometió a una recomposición gradual que no ponga en riesgo el superávit fiscal. La gran novedad fue el anuncio de que el 10% de los ingresos obtenidos por privatizaciones se destinará exclusivamente a la compra de armamento y bienes de capital. Con esta medida, el Gobierno busca que el saneamiento de las cuentas públicas también sirva para modernizar un sistema de defensa que considera «injustamente relegado» durante las últimas décadas.
Este giro hacia el fortalecimiento militar se da en un contexto donde el riesgo país se mantiene bajo y el FMI ha dado su visto bueno a la gestión financiera. Para el Ejecutivo, no hay soberanía posible sin una economía ordenada y fuerzas bien pagas y equipadas. De esta manera, el reclamo por Malvinas deja de ser solo una consigna diplomática para integrarse a una política de Estado de largo plazo, donde el orden macroeconómico actúa como el cimiento necesario para proyectar poder y presencia en el Atlántico Sur.







