Tras la decisión oficial de postergar impuestos, Shell, Axion y Puma se sumaron a la iniciativa de YPF. El objetivo es dar una tregua en los surtidores hasta mediados de mayo, buscando que la estabilidad del combustible ayude a bajar el índice de precios general.
En un movimiento coordinado que trae alivio a los conductores, el resto de las grandes jugadoras del mercado de combustibles decidió seguir los pasos de la petrolera estatal. El acuerdo establece una «ventana de estabilidad» de 45 días, durante la cual los precios de la nafta y el gasoil se mantendrán sin cambios bruscos. Esta movida es la respuesta del sector privado al gesto que tuvo el Ministerio de Economía de no subir los impuestos este mes, formando un frente común para intentar «planchar» uno de los costos que más empuja la inflación hacia arriba.
La noticia llega en un momento clave. Como vimos la semana pasada, el petróleo internacional bajó de los USD 100 y el dólar en Argentina cerró el trimestre a la baja. Con estos dos factores a favor, las petroleras tienen margen para frenar la carrera de precios sin poner en riesgo sus ganancias. Para el Gobierno, este pacto es una victoria política: logra que el sector privado colabore con el objetivo de llevar la inflación mensual hacia el tan ansiado 1%, quitándole presión a los fletes y al transporte público.
¿Qué significa esto para tu bolsillo? Básicamente, que durante todo abril y la primera mitad de mayo, el precio que ves hoy en el tótem de la estación de servicio debería ser el mismo. Es una bocanada de aire fresco para los laburantes, los transportistas y cualquiera que use el vehículo para laburar. Aunque es una tregua temporal, permite que el resto de los precios de la economía dejen de subir «por las dudas» ante el miedo a un nuevo chispazo en los combustibles. Por un mes y medio, el surtidor deja de ser el enemigo número uno.







