A través de un nuevo proyecto enviado al Congreso, el Ejecutivo nacional busca eliminar leyes que considera anacrónicas o que entorpecen la actividad económica. La iniciativa forma parte del plan de desregulación integral que impulsa la gestión para este ciclo 2026.
El Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado formalizó la presentación de la denominada «Ley Hojarasca», un ambicioso paquete legislativo que apunta a limpiar el ordenamiento jurídico argentino. Según la mesa política del Gobierno nacional, existen cientos de normativas vigentes que han quedado en desuso o que imponen cargas burocráticas innecesarias sobre los ciudadanos y las empresas. El objetivo primordial es simplificar la relación entre el Estado y el sector privado, eliminando controles que la administración central califica como resabios de un modelo intervencionista que ya no tiene lugar en el actual programa de reformas estructurales.
La iniciativa propone la derogación de leyes que datan de diversas décadas, algunas de las cuales regulan actividades que ya no existen o que contradicen el espíritu de libertad económica que promueve el Presidente. Desde el Ejecutivo nacional se argumenta que este ordenamiento jurídico permitirá reducir costos administrativos y mejorar la competitividad en las provincias territoriales, facilitando la creación de nuevos negocios sin las trabas del pasado. Para los socios estratégicos internacionales, esta medida es vista como un paso necesario para otorgar mayor seguridad jurídica y previsibilidad a quienes buscan invertir en el país bajo el nuevo marco de apertura.
Se espera que el debate parlamentario comience en las comisiones de Legislación General, donde la oposición transversal ya ha manifestado que analizará cada derogación de manera individual para evitar que se vean afectados derechos adquiridos o regulaciones ambientales clave. No obstante, el oficialismo confía en que el carácter técnico y de sentido común de la propuesta permitirá avanzar con celeridad en ambas cámaras. Con la «Ley Hojarasca», la gestión de Javier Milei busca cerrar el primer semestre con un sistema legal más ágil y moderno, consolidando el proceso de desestatización y reafirmando el rumbo innegociable de la desregulación económica.







