Una sentencia en Turquía sentó un precedente polémico al considerar que la interacción constante con fotos de otras personas es una forma de infidelidad.
Lo que para muchos es una simple interacción digital, para la justicia turca se convirtió en un motivo legal para poner fin a un matrimonio. Un tribunal de casación determinó que dar «likes» de manera sistemática y afectuosa a publicaciones de terceros puede ser considerado una violación de la lealtad conyugal. El caso, que llegó a las instancias más altas tras la demanda de una mujer contra su esposo, marca un hito en cómo las conductas en redes sociales impactan directamente en la vida civil y legal.
La noticia se volvió viral a nivel global y despertó un intenso debate entre los usuarios: ¿un «Me gusta» es solo un clic o realmente demuestra una intención? Mientras algunos celebraron la medida como un avance frente a las «micro-infidelidades» modernas, otros advirtieron sobre los peligros de judicializar la actividad en plataformas como Instagram o Facebook. ¡Un fallo que obliga a muchos a revisar su historial de actividad antes de que sea demasiado tarde!







