El fuego avanza con rapidez sobre la vegetación autóctona debido a las ráfagas de viento y a la extrema sequía que afecta a la región.
Un voraz incendio forestal desencadenado en la provincia de Catamarca consumió alrededor de 100 hectáreas en el lapso de tan solo 24 horas. El foco ígneo, que comenzó en una zona de difícil acceso, se propagó rápidamente impulsado por las intensas ráfagas de viento y el bajo nivel de humedad ambiental, generando una situación de alta complejidad para los equipos de emergencia desplegados en el terreno.
Frente a la magnitud del desastre ambiental, cuadrillas de brigadistas de Defensa Civil, bomberos voluntarios y personal de la Brigada de Lucha contra Incendios Forestales trabajan a destajo para contener el avance de las llamas. Las tareas de combate directo se ven severamente dificultadas por la geografía agreste del lugar y las condiciones climáticas adversas, lo que obligó a coordinar el apoyo de medios aéreos para efectuar disparos de agua en los puntos más críticos.
Las autoridades locales mantienen el monitoreo constante sobre la zona para evitar que el fuego se aproxime a áreas pobladas o infraestructuras productivas. Al mismo tiempo, se iniciaron las investigaciones pertinentes para determinar el origen del incendio, mientras los especialistas reiteran el pedido a la comunidad de extremar los cuidados para prevenir nuevos focos en un contexto ambiental altamente vulnerable.













