Con el reinicio del período ordinario en el Congreso, el oficialismo busca acelerar el tratamiento de la nueva Carta Orgánica del Banco Central y destrabar proyectos clave en medio de negociaciones con los bloques aliados y crecientes tensiones en el gabinete.
Finalizado el receso invernal, el Poder Ejecutivo retoma el pulso parlamentario en el Congreso de la Nación con la mirada puesta en un mes decisivo para su agenda de reformas. La prioridad del oficialismo se concentra en avanzar con la tramitación de la nueva Carta Orgánica del Banco Central (BCRA) en la Cámara de Diputados, iniciativa impulsada por el Ejecutivo para prohibir de forma taxativa la emisión monetaria destinada a financiar al Tesoro y establecer nuevas pautas de gobernanza institucional.
En paralelo, la Casa Rosada busca destrabar el debate en el Senado sobre la ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, previsto para esta semana tras sucesivas postergaciones. La falta de un consenso definitivo en el articulado ha generado intensas discusiones internas dentro del Gabinete y mantiene congeladas, por el momento, las negociaciones con los bloques opositores dialoguistas, cuyo apoyo resulta indispensable para alcanzar el quórum y asegurar la aprobación del texto.
El calendario de agosto contempla además reuniones clave de la mesa política del Gobierno para coordinar la estrategia legislativa junto a gobernadores y jefes de bancadas aliadas. En un escenario de fuerte debate político y movilizaciones sociales anunciadas frente al Congreso, el equipo de La Libertad Avanza medirá su capacidad de negociación para consolidar la aprobación de este paquete de leyes estructurales.












