El pronóstico anticipa jornadas estables y marcas agradables en la Ciudad y el Conurbano, contrastando con fenómenos adversos emitidos por el Servicio Meteorológico Nacional para el interior.
El cierre del fin de semana presenta un marcado contraste meteorológico a lo largo del territorio nacional. En el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), se consolida un panorama de características primaverales con temperaturas estables y máximas que rondarán los 18 y 21 grados, acompañadas por cielos parcialmente nublados y una baja probabilidad de precipitaciones que se extendería durante la primera mitad de la semana.
Sin embargo, la realidad climática en el interior del país es considerablemente más severa. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió una serie de alertas amarillas y naranjas que abarcan a diversas provincias por fenómenos de variada intensidad. En la región del Litoral, sectores de Misiones y Corrientes enfrentan avisos por tormentas fuertes con posible caída de granizo y abundantes precipitaciones en períodos cortos.
Por su parte, el Noroeste argentino permanece bajo vigilancia debido a la presencia de intensas ráfagas de viento Zonda y vientos cordilleranos que podrían superar los 120 km/h en zonas elevadas de Jujuy, Salta, Catamarca, Tucumán y La Rioja. Paralelamente, en la zona cordillerana de la Patagonia, especialmente en Río Negro y Neuquén, rigen advertencias por nevadas persistentes con acumulaciones de consideración, por lo que las autoridades locales difundieron recomendaciones de seguridad vial y resguardo para la población afectada.









