Fuentes oficiales confirmaron la salida del abogado designado por el Gobierno, quien acumulaba severas críticas por su gestión interna, decisiones administrativas y vínculos políticos con sectores ultraderechistas europeos.
Santiago Muzio presentó formalmente su renuncia al cargo de director de la Casa Argentina en la Ciudad Universitaria de París, poniendo fin a una gestión que en los últimos meses había quedado en el centro de la polémica tanto a nivel local como internacional. El funcionario, que había asumido en 2024 impulsado por la actual administración nacional, oficializó su salida tras una serie de cuestionamientos vinculados al manejo de la residencia estudiantil y tensiones con autoridades francesas.
La estadía de Muzio al frente de la institución estuvo marcada por episodios de fuerte repercusión pública, entre los que se destacaron la decisión de remover una placa en homenaje a los desaparecidos argentinos —medida que luego motivó la reposición de la insignia por parte de las propias autoridades de la Ciudad Universitaria— y las denuncias por supuestas expulsiones y persecuciones ideológicas a residentes. Asimismo, su cercanía con espacios políticos de la ultraderecha europea generó cortocircuitos con el Ayuntamiento de París y diversos sectores de la comunidad académica.
Desde la Cancillería evaluaban por estas horas los pasos a seguir para definir a su reemplazante en un puesto clave para la representación cultural y estudiantil del país en Francia. La salida de Muzio busca descomprimir el frente diplomático abierto en Europa y encauzar la administración de la histórica residencia bajo un perfil de normalidad institucional.













