A sus 95 años, el competidor demostró que la agilidad mental y la destreza no tienen edad al ingresar al libro Guinness de los récords.
Un anciano de 95 años conquistó el reconocimiento internacional al ser distinguido oficialmente por el Guinness World Records como el participante de mayor edad en competir en torneos oficiales de Cubo Rubik. Lejos de retirarse a una vida sedentaria, el competidor participa activamente en certámenes organizados por la Asociación Mundial del Cubo (WCA), donde mide su velocidad cara a cara contra jóvenes y adolescentes que suelen dominar esta disciplina.
Su fascinación por el célebre rompecabezas tridimensional comenzó décadas atrás, pero fue con el paso de los años que transformó su pasatiempo en una práctica diaria para mantener activa su mente y ejercitar la memoria y la coordinación motriz fina. Durante los torneos, su presencia no solo despierta la admiración de los jueces y del público, sino también el respeto de sus rivales, quienes celebran cada una de sus resoluciones cronometradas en la mesa de competencia.
La hazaña del competidor de 95 años ha inspirado a la comunidad global de «speedcubers» y se volvió viral en las redes sociales como un ejemplo de longevidad activa y superación personal. Desde la organización de los récords destacaron que su marca no solo premia un logro numérico, sino que demuestra que los desafíos cognitivos y el espíritu competitivo no tienen límite de edad.










