El turbulento trámite legislativo en el Senado reactivó el debate interno en La Libertad Avanza sobre los errores de negociación, la fricción con los gobernadores y las proyecciones electorales del espacio libertario.
La reciente sanción en la Cámara Alta del proyecto sobre Inviolabilidad de la Propiedad Privada dejó un saldo complejo dentro del Gobierno. La necesidad de retirar a último momento los capítulos vinculados a la Ley de Tierras y la reforma a la Ley de Manejo del Fuego encendió luces de alerta en la Mesa Política de Casa Rosada, donde comenzaron a revisarse las fallas de coordinación parlamentaria y el cortocircuito en el diálogo con las provincias que no aportaron los votos esperados.
Las tensiones en el trámite legislativo reflejaron un esquema de vocerías e interlocutores superpuestos que obstaculizó la negociación unificada con los bloques dialoguistas. A este panorama se suma el temor dentro del oficialismo de que estas complicaciones afecten el tratamiento de futuras iniciativas estratégicas, como el proyecto de Presupuesto y las reformas normativas proyectadas para los próximos meses.
En este marco, la conducción política libertaria ya empezó a evaluar los escenarios de cara a los comicios presidenciales de 2027. Ante los ruidos internos y la coexistencia de distintos liderazgos en el frente gobernante, cobra fuerza la opción de recurrir a las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) como una herramienta clave para encauzar las diferencias, contener el voto propio y evitar dispersiones electorales de cara a la renovada disputa por la Casa Rosada.









