Lo que comenzó como una promesa en redes sociales terminó convirtiéndose en la colecta benéfica más grande de la historia del streaming. Un joven influencer logró recaudar más de 250 millones de zlotys (unos 69 millones de dólares) destinados a la fundación Cancer Fighters, superando cualquier expectativa previa.
El protagonista de esta hazaña es Piotr Hancke, conocido en el mundo digital como Łatwogang. El streamer de 23 años se comprometió a realizar una transmisión ininterrumpida cuya duración dependía de la interacción de sus seguidores: cada «me gusta» en su anuncio de TikTok sumaba un segundo de aire. El apoyo fue tan masivo que el directo se extendió por nueve días consecutivos (del 17 al 26 de abril), durante los cuales Hancke transmitió desde un pequeño departamento en Varsovia, durmiendo y viviendo frente a la cámara para mantener viva la recaudación.
El motor emocional de la campaña fue la canción «Ciągle tutaj jestem (diss na raka)», un tema grabado por el rapero Bedoes 2115 junto a Maja, una niña de 11 años que lucha contra la leucemia. Durante los nueve días, el video musical se reprodujo en bucle, sirviendo como telón de fondo para las donaciones que no pararon de llegar. El evento alcanzó picos de 1,4 millones de espectadores simultáneos y contó con el apoyo de figuras de la talla del futbolista Robert Lewandowski y la tenista Iga Swiatek, quienes realizaron aportes significativos y ayudaron a viralizar la iniciativa bajo el hashtag #DissNaRaka.
La transmisión concluyó con un fuerte simbolismo a las 21:37 del domingo 26 de abril, hora que en Polonia recuerda el fallecimiento de Juan Pablo II. Al cierre, el monto total triplicó el anterior Récord Guinness de recaudación en un solo stream (que ostentaba un evento francés con 19,5 millones de dólares). Los fondos serán administrados por la fundación Cancer Fighters para financiar tratamientos de alta complejidad, equipamiento médico y apoyo psicológico para familias que enfrentan el cáncer infantil en toda Polonia, dejando un precedente histórico sobre el poder de la solidaridad digital.










