Un deportista polaco completó una marca inédita de resistencia al permanecer más de dos horas en contacto directo con la superficie helada. Su preparación comenzó con baños de hielo y entrenamiento progresivo durante varios años.
Damian Kasprzyk, un atleta oriundo de Polonia especializado en natación invernal y exposición a bajas temperaturas, logró ingresar oficialmente al Libro Guinness de los Récords tras someterse a una prueba extrema de tolerancia en Szlachtowa. El deportista permaneció exactamente 2 horas, 12 minutos y 12 segundos cubierto de nieve, superando los registros previos de resistencia corporal al frío.
El camino hacia la hazaña requirió un largo proceso de acondicionamiento físico y mental que inició años atrás mediante inmersiones habituales en piletas de agua helada y crioterapia. Pese a dominar la técnica de exposición, Kasprzyk postergó por años el desafío directo sobre la nieve hasta alcanzar el nivel de control fisiológico necesario para evitar riesgos de hipotermia grave.
La prueba se desarrolló bajo un estricto protocolo de supervisión médica y presencia de jueces oficiales para certificar el cumplimiento de los parámetros. Con este hito, el especialista no solo alcanzó el reconocimiento internacional, sino que también redefinió los límites de la adaptación del cuerpo humano frente a condiciones climáticas adversas.











