El cargamento de máxima pureza estaba oculto en un doble fondo de una camioneta que simulaba trasladar mercadería. Tras una persecución en una ruta provincial, las fuerzas de seguridad federales lograron desbaratar la maniobra y detener a los sospechosos.
Un millonario cargamento de estupefacientes fue interceptado en las últimas horas por efectivos de la Gendarmería Nacional en la provincia de Salta, en el marco de un control de rutina que derivó en un importante despliegue policial. Los uniformados lograron el secuestro de poco más de 205 kilogramos de cocaína de máxima pureza que eran transportados hacia los grandes centros urbanos del país. El operativo culminó con la detención inmediata de dos personas mayores de edad, quienes quedaron a disposición del Juzgado Federal de turno acusadas de infracción a la Ley de Estupefacientes.
La secuencia comenzó sobre el trazado de una ruta clave de la provincia, cuando los gendarmes le hicieron señas al conductor de una camioneta utilitaria para que detuviera su marcha en un puesto de control. Al notar la presencia de las fuerzas de seguridad, el sospechoso aceleró a fondo y emprendió una fuga desesperada, lo que dio inicio a una intensa persecución por los caminos vecinales. A los pocos kilómetros, el vehículo fue cercado y sus dos ocupantes reducidos por las patrullas de apoyo que se habían sumado al cerrojo preventivo en la zona.
Al momento de la requisa minuciosa del rodado, los agentes detectaron marcadas anomalías en la estructura de la caja de carga, la cual denotaba soldaduras recientes y pintura fresca. Con la ayuda de perros rastreadores y herramientas de corte, los efectivos descubrieron un sofisticado doble fondo donde se ocultaban decenas de «ladrillos» embalados con cintas de colores. El pesaje y los reactivos químicos posteriores confirmaron que se trataba de un cargamento de altísimo valor comercial, asestando un golpe estratégico a las bandas criminales que operan en la frontera norte.










