El 5 de abril, Ángel López, de 4 años, ingresó en paro cardiorrespiratorio al Hospital Regional de Comodoro Rivadavia. Murió dos días después. Estaba al cuidado de su madre, Mariela Altamirano, y la pareja de ella, Michel Kevin González.
La autopsia preliminar reveló traumatismos en la zona craneal con golpes que, según los peritos, habían ocurrido al menos 10 días antes de la muerte. La madre declaró que el nene ‘se descompensó mientras dormía’. Una vecina declaró haber visto a Ángel con coloración azulada antes de que llegara la ambulancia.
Ángel vivía con su padre biológico, Luis López, desde que nació. Una decisión judicial lo derivó a vivir con su madre meses antes, en el marco de un proceso de revinculación. El padre presentó una denuncia penal que no solo apunta a los imputados sino también a los funcionarios que habilitaron esa revinculación.










