A pesar del fuerte incremento en la demanda por parte de los ahorristas que buscan proteger sus pesos de la inflación, las entidades financieras restringen y ocultan esta opción de sus plataformas de home banking. El sector argumenta un severo descalce de tasas que afecta su rentabilidad.
El menú de opciones de inversión tradicionales para el pequeño y mediano ahorrista argentino comenzó a sufrir una drástica y silenciosa reducción en el canal financiero formal. Diversos usuarios del sistema bancario nacional denunciaron trabas operativas y la virtual desaparición de la opción para constituir plazos fijos ajustados por Unidad de Valor Adquisitivo (UVA) de las pantallas de home banking y aplicaciones móviles. La maniobra de las entidades financieras se profundizó de manera deliberada durante las últimas semanas, coincidiendo paradójicamente con un pico en la demanda de este instrumento por parte del público, que intenta desesperadamente resguardar el poder de compra de sus ingresos frente a la inercia de los precios.
La explicación detrás del retiro de este producto de las carteras comerciales responde a una estricta estrategia de supervivencia financiera por parte de los bancos privados y públicos. Con la última baja de tasas de interés de referencia dispuesta por el Banco Central de la República Argentina (BCRA) para los depósitos tradicionales, las entidades aducen que el plazo fijo UVA —cuyo capital se indexa por el Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER) más una tasa mínima obligatoria— les genera un severo «descalce de tasas». Al no encontrar en el mercado financiero o en las letras oficiales un instrumento equivalente que les pague rendimientos indexados por inflación, los bancos aseguran que captar estos depósitos a 180 días obligatorios les representa una pérdida neta de rentabilidad insostenible.
Ante las crecientes quejas de los usuarios, la autoridad monetaria mantiene bajo análisis el comportamiento de las mesas de dinero de las entidades, dado que el plazo fijo UVA sigue siendo una herramienta regulada de oferta obligatoria para los depósitos minoristas.
Para sortear las normativas vigentes sin incurrir en sanciones directas, las entidades bancarias recurren a un abanico de estrategias disuasivas que van desde la simulación de «errores técnicos en el sistema» al momento de confirmar la transacción, hasta el establecimiento de límites montos diarios extremadamente bajos o la exigencia de realizar el trámite de manera presencial en las sucursales físicas. Mientras el sector financiero presiona activamente al Palacio de Hacienda para que elimine la obligatoriedad de este instrumento o reduzca los plazos de encaje, los analistas económicos recomiendan a los ahorristas radicar las denuncias correspondientes ante el BCRA si ven vulnerado su derecho a acceder a las herramientas de inversión vigentes.










