En la Casa Rosada no descartan convocar a las figuras más importantes del oficialismo de cara a la próxima semana. En el círculo de Karina Milei toma fuerza la idea de diseñar un espacio que nuclee exclusivamente a funcionarios del Poder Ejecutivo.
El Poder Ejecutivo nacional comenzó a evaluar la convocatoria a una reunión de su mesa política con el objetivo prioritario de encauzar las discusiones internas y disminuir los niveles de confrontación que se profundizaron en los últimos días. La decisión oficial de ordenar el retiro del pliego para el nombramiento de la jueza María Verónica Michelli desató un inesperado sismo político en el seno de la coalición gobernante, dejando expuestas marcadas diferencias de criterio. Ante este escenario, los principales operadores de la Casa Rosada consideran necesario abrir una instancia de diálogo que permita unificar la estrategia discursiva y evitar mayores esquirlas mediáticas.
La controversia judicial escaló rápidamente y generó ruidos en la estructura parlamentaria debido a que el pliego de la magistrada ya contaba con las firmas de consenso en la Comisión de Acuerdos del Senado. La marcha atrás presidencial no solo provocó el rechazo del PRO y de sectores dialoguistas, sino que también reavivó los cortocircuitos entre la Casa Rosada y la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien optó por recibir a Michelli en el Palacio Legislativo para expresarle su respaldo institucional. Asimismo, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, manifestó inicialmente sus reparos ante la decisión del Ejecutivo, lo que obligó a una serie de reuniones de contención en los despachos oficiales.
En este contexto de dispersión, el entorno más cercano a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, busca reconfigurar el funcionamiento de la mesa política. La intención que gana terreno en los pasillos gubernamentales es la de conformar un ámbito de debate técnico que aglutine estrictamente a los funcionarios pertenecientes al Poder Ejecutivo nacional, una estructura que dejaría al margen de las decisiones troncales a espadas legislativas aliadas. El oficialismo aspira a consolidar este nuevo esquema de coordinación interna durante los próximos días, buscando un panorama de paz interna antes de que la agenda pública se vea virtualmente absorbida por el inicio de los eventos deportivos internacionales.










