El intérprete optó por no alimentar el enfrentamiento público generado por las publicaciones del futbolista y remarcó su prioridad en el ámbito personal y laboral.
Benjamín Vicuña rompió el silencio luego de la catarata de mensajes publicados en redes sociales por Mauro Icardi, quien lo había cuestionado duramente por sus recientes dichos sobre la crianza a distancia de los hijos que tiene con la China Suárez. A través de una breve declaración enviada a un programa televisivo, el actor chileno marcó un límite claro para evitar quedar envuelto en un ida y vuelta mediático con el futbolista rosarino.
En su mensaje, el artista expresó que comprende la labor periodística de buscar su palabra, pero aclaró que sus esfuerzos están puestos exclusivamente en sus proyectos profesionales y en el bienestar de su círculo íntimo. De esta manera, el actor prefirió no hacer referencia directa a las acusaciones de Icardi, quien lo había tildado de «víctima» y había puesto en duda la cantidad de días que compartió con los menores durante su estancia en el país.
La postura de mantenerse al margen busca desactivar una escalada de declaraciones cruzadas que cobró fuerza tras la emisión del ciclo donde Vicuña abordó la complejidad del vínculo lejano con los pequeños. Mientras el entorno del delantero insinuó posibles revelaciones en caso de prolongar el debate, el actor chileno ratificó su determinación de mantener la reserva sobre las dinámicas familiares y enfocarse en su agenda laboral.









