Decenas de familias denuncian haber sido estafadas en un desarrollo inmobiliario de la zona sur del conurbano. A pesar de haber cancelado los pagos y contar con boletos de compraventa, el predio permanece cerrado y con seguridad privada que les impide el acceso.
El sueño de la casa propia se transformó en una verdadera pesadilla legal y económica para decenas de familias que apostaron sus ahorros en un proyecto de urbanización en el partido de Florencio Varela. Los damnificados denuncian públicamente y ante la Justicia que, tras haber desembolsado sumas que oscilan entre los 20.000 y los 40.000 dólares por terreno, se encuentran completamente desamparados. Al intentar tomar posesión de las parcelas para iniciar las obras de edificación, se toparon con alambrados perimetrales, candados en los portones y un estricto cordón de seguridad privada que les prohíbe de manera tajante el ingreso.
La operatoria, según describen los propios vecinos afectados, comenzó hace un par de años con atractivas campañas publicitarias en redes sociales que prometían un barrio abierto con todos los servicios básicos en una zona de constante crecimiento. Muchas de las víctimas firmaron boletos de compraventa de buena fe y cumplieron con planes de cuotas en dólares con la promesa de una entrega de posesión inmediata. Sin embargo, al vencerse los plazos contractuales, las oficinas de la empresa comercializadora cerraron sus puertas y los teléfonos de los responsables dejaron de atender los insistentes reclamos.
La situación derivó en momentos de extrema tensión en las puertas del predio, donde los compradores se autoconvocaron para exigir respuestas y exhibir la documentación que los avala como propietarios legítimos. Ante la falta de respuestas institucionales, las familias iniciaron acciones penales conjuntas bajo la carátula de estafa y asociación ilícita, mientras solicitan la intervención urgente del municipio para verificar la habilitación del loteo. Para la mayoría de los afectados, el dinero invertido representaba el esfuerzo de toda una vida o la venta de otros bienes con la ilusión de edificar un hogar familiar.










