El expresidente de la Nación reapareció con un fuerte mensaje de respaldo al rumbo económico actual y reclamó una mayor consolidación institucional de las reformas de mercado. El líder del PRO instó a las fuerzas aliadas a dejar atrás las diferencias internas y construir un frente común blindado.
El expresidente Mauricio Macri volvió a escena en el centro del debate político nacional con un contundente pronunciamiento destinado a consolidar el proceso de transformación que atraviesa el país. Durante su participación como orador principal en un foro empresarial que reunió a los principales referentes del sector corporativo y financiero local, el líder de Propuesta Republicana (PRO) analizó los desafíos del escenario actual. En su discurso, el exmandatario enfatizó que el principal objetivo estratégico del arco político no populista debe ser dotar de una solidez inédita a las vigentes reformas de desregulación y equilibrio fiscal del Estado.
La definición central de su alocución giró en torno a la necesidad de construir consensos legislativos y jurídicos que impidan una futura reversión de las políticas de libre mercado ante un eventual recambio de gestión. Macri apeló de forma directa a la experiencia de su propio período de gobierno para graficar las dificultades de sostener transformaciones estructurales cuando no cuentan con un anclaje institucional definitivo. En ese sentido, remarcó que resulta indispensable que «esta vez el cambio sea indestructible» y que las bases de la apertura económica queden tan arraigadas en la sociedad que el populismo no tenga los márgenes de acción para volver a detener el crecimiento.
Las palabras del dirigente político impactaron de inmediato en la interna de las agrupaciones de la oposición dialoguista y del propio oficialismo, en momentos donde se debaten los alcances de una posible coalición electoral para los comicios del próximo año. Desde el entorno del expresidente señalaron que el mensaje funciona como una hoja de ruta para coordinar la acción parlamentaria común y evitar fisuras operativas ante el tratamiento de las leyes clave. En el plano partidario, las declaraciones fueron interpretadas como un llamado de atención a las líneas internas del PRO para priorizar el acompañamiento al programa económico por encima de las legítimas ambiciones territoriales.










