El fin de semana de Carnaval fue el primer gran test del turismo interno en 2026. Gualeguaychú reportó ocupación hotelera del 95% para los cuatro días. Bariloche, aunque todavía con el humo de los incendios cerca, también recibió turistas.
El turismo interno es una de las pocas industrias que el Gobierno puede activar con el calendario. Doce fines de semana largos significan doce inyecciones de demanda en hotelería, gastronomía y transporte.
La pregunta es si eso alcanza para compensar la caída estructural del consumo. El turismo pica en punta, pero no reemplaza la inversión, el empleo industrial o el consumo cotidiano.










