El truco viral de colgar esferas espejadas al aire libre promete ahuyentar plagas mediante el reflejo de la luz, pero los especialistas advierten sobre su efectividad real.
En las últimas semanas, un insólito método casero para combatir insectos en patios y galerías cobró gran popularidad en redes sociales: el uso de bolas de disco decorativas colgadas de árboles o galerías. Según los usuarios que impulsan esta tendencia, los destellos de luz solar proyectados en múltiples direcciones encandilan o desorientan a avispas, moscas y mosquitos, logrando que se alejen de las áreas de descanso.
Sin embargo, expertos en entomología y control de plagas señalan que no existe evidencia científica sólida que respalde que el reflejo de la luz sea un método definitivo para erradicar o espantar insectos. Si bien algunos voladores pueden experimentar una desorientación visual momentánea ante los destellos de luz brillante, la mayoría se adapta rápidamente al entorno o continúa guiándose por estímulos mucho más potentes, como los olores corporales, los restos de comida y la presencia de agua.
Aunque el truco puede funcionar como un elemento decorativo vistoso e inofensivo para el hogar, los especialistas recomiendan no confiar en él como única barrera de protección. Para mantener los espacios exteriores libres de avispas e insectos molestos, aconsejan complementar cualquier objeto reflectante con medidas de prevención tradicionales, como la eliminación de recipientes con agua acumulada, el uso de repelentes aprobados y la correcta cobertura de alimentos al aire libre.










