El Xeneize venció 3-1 a Vasco da Gama en el Maracaná, remontó la derrota sufrida en la Bombonera y consiguió el pase a la final con un gol decisivo de Leandro Paredes.
Boca Juniors protagonizó una noche inolvidable en Río de Janeiro. El equipo dirigido por Rodolfo Arruabarrena derrotó 3-1 a Vasco da Gama en el estadio Maracaná y consiguió la clasificación a la final de la Copa Sudamericana 2026. Después de haber perdido 1-0 en la Bombonera, el conjunto argentino estaba obligado a revertir la serie y respondió con una actuación que le permitió seguir soñando con un nuevo título internacional.
Lautaro Di Lollo, Miguel Merentiel y Leandro Paredes marcaron los goles del Xeneize en una revancha cargada de tensión. El equipo logró superar la desventaja del primer encuentro y encontró en Paredes a uno de los grandes protagonistas de la noche. El mediocampista, que llegaba condicionado por una lesión muscular y comenzó entre los suplentes, ingresó durante el segundo tiempo y terminó convirtiendo el tanto que aseguró la clasificación.
El triunfo tiene un valor especial para Boca, que consiguió avanzar a la definición del torneo en territorio brasileño y frente a un rival que había llegado con ventaja. La victoria también renovó la ilusión de los hinchas, que acompañaron al equipo en Río de Janeiro y celebraron un resultado que vuelve a colocar al club en una final continental. Ahora, el Xeneize tendrá la posibilidad de conquistar por tercera vez la Copa Sudamericana, después de sus consagraciones de 2004 y 2005.
La gran final está programada para el sábado 21 de noviembre en el estadio Metropolitano Roberto Meléndez de Barranquilla, Colombia. El rival saldrá de la semifinal entre Atlético Mineiro y Montevideo City Torque, cuya revancha se disputará este miércoles. Boca espera conocer a su próximo adversario mientras se prepara para una oportunidad histórica: si consigue levantar el trofeo, alcanzará su tercer título en esta competencia y se convertirá en el máximo ganador de la Copa Sudamericana.













