El reconocido manager recordó los inicios del fenómeno mundial en el país y la estrategia clave para «conquistar las plazas» antes de llenar estadios.
Detrás del histórico show en el Monumental hay una historia de visión y persistencia que pocos conocen. Maxi el Brother, figura clave en la industria urbana local, compartió detalles inéditos sobre los primeros pasos de Bad Bunny en suelo argentino. Según relató, traerlo por primera vez fue un desafío de convicción: había que demostrarle al artista y a su equipo que el público de las plazas y los boliches locales estaba listo para su música. Esa apuesta inicial fue la semilla de la conexión única que el puertorriqueño mantiene hoy con sus fans argentinos.
El relato se volvió viral entre los seguidores del género, quienes celebraron la gestión que permitió que el artista creciera de la mano de la escena nacional. Maxi destacó que en aquel entonces el objetivo era «patear la calle» y generar cercanía, una estrategia que hoy rinde sus frutos con un River Plate rendido a sus pies. En un mundo de grandes cifras y contratos millonarios, esta historia de «picar piedra» desde el principio resuena como una lección de management y pasión por el movimiento urbano.







