Tiene apenas 2.000 habitantes, está a 170 kilómetros de Córdoba capital y se convierte en un destino elegido por miles de turistas durante el verano.
En el interior de Córdoba existe un pequeño pueblo que combina tranquilidad, naturaleza y propuestas para disfrutar del verano lejos de las grandes ciudades. Se trata de Marull, una localidad de poco más de 2.000 habitantes que atrae visitantes gracias a sus playas de río, sus paisajes naturales y la cercanía con la laguna Mar Chiquita, uno de los espejos de agua salada más importantes de la Argentina.
Uno de sus principales atractivos es el balneario El Puente, ubicado a solo cuatro kilómetros del centro. Allí, el río Xanaes ofrece sectores de playa y espacios para descansar junto al agua dulce. Otra alternativa es Playa Grande, a unos 12 kilómetros del pueblo, donde los visitantes pueden disfrutar de la costa de la laguna Mar Chiquita, practicar pesca deportiva y observar aves.
Para quienes buscan actividades más aventureras, Marull también ofrece excursiones que combinan trekking y kayak por Campo Mares, además de paseos náuticos, caminatas y recorridos para descubrir la fauna de la región. La propuesta se completa con fiestas populares, celebraciones tradicionales y encuentros gastronómicos que permiten conocer las costumbres locales.
Ubicado a unos 170 kilómetros de Córdoba capital, Marull se presenta como una alternativa para quienes quieren organizar una escapada diferente. Con naturaleza, playas y actividades al aire libre, este pequeño destino cordobés demuestra que no hace falta visitar una ciudad turística multitudinaria para disfrutar de unas vacaciones de verano.












