La Justicia italiana puso fin al matrimonio y rechazó los reclamos económicos de la empresaria. Wanda aseguró que está feliz con la decisión y que no apelará el fallo.
La historia de Wanda Nara y Mauro Icardi sumó un nuevo capítulo. El Tribunal de Milán resolvió disolver el matrimonio que habían celebrado en 2014 y la conductora reaccionó con fuertes declaraciones. En diálogo con el programa Los profesionales de siempre, aseguró: “Yo solo quería divorciarme de este psiquiátrico” y expresó su satisfacción por haber terminado el vínculo legal.
La sentencia también tuvo consecuencias económicas. La Justicia rechazó los pedidos de Wanda de recibir 250.000 euros mensuales durante la separación y otros 100.000 euros mensuales en concepto de asignación por divorcio. Además, estableció que deberá afrontar 5.200 euros correspondientes a parte de las costas judiciales, más los gastos e impuestos aplicables.
Lejos de buscar una revisión de la sentencia, Wanda confirmó que no apelará y que su prioridad era terminar el matrimonio. Por su parte, Icardi respondió a las declaraciones de su exesposa a través de las redes sociales, donde cuestionó sus dichos y rechazó algunas versiones que circularon sobre el conflicto. Aunque el divorcio ya fue resuelto, el enfrentamiento público entre ambos continúa.













