Javier Milei oficializó un nuevo plan de retiros voluntarios para reducir la planta de trabajadores de la administración pública. La inscripción comenzará en noviembre y contempla compensaciones económicas según la edad y la antigüedad.
El Gobierno nacional puso en marcha una nueva etapa de su política de reducción del Estado. A través del Decreto 1203/2026, publicado este lunes en el Boletín Oficial, aprobó un régimen de retiros voluntarios destinado a empleados de planta permanente y trabajadores con contratos por tiempo indeterminado de la Administración Pública Nacional centralizada.
La convocatoria estará abierta entre el 1 y el 30 de noviembre, con la posibilidad de extenderse por otros 30 días. Las compensaciones dependerán de la edad, los años de servicio y la situación jubilatoria de cada trabajador. Según el grupo al que pertenezcan, los empleados podrán acceder a distintas modalidades de pago, que incluyen indemnizaciones calculadas sobre sus remuneraciones y, en determinados casos, pagos mensuales durante un período establecido.
El nuevo esquema no alcanza a todos los trabajadores estatales. Quedan excluidos los organismos descentralizados, como ANSES, que cuenta con su propio programa, además de determinados sectores de seguridad, defensa e inteligencia. La adhesión tampoco será automática: cada jurisdicción deberá evaluar las solicitudes y podrá rechazarlas si considera que la salida de un empleado afecta el funcionamiento del servicio.
La medida forma parte del programa de reorganización estatal impulsado por la administración de Milei, que busca disminuir el gasto público y reducir estructuras administrativas. Quienes acepten el retiro deberán desvincularse del Estado y no podrán reincorporarse al Sector Público Nacional durante ocho años. Además, los cargos que dejen vacantes serán eliminados. Desde la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) cuestionaron la iniciativa y advirtieron sobre sus consecuencias laborales.













