La mujer fue aprehendida tras la presentación de material audiovisual ante la Justicia, que constató agresiones físicas y amenazas verbales hacia la menor dentro de la vivienda familiar.
Una mujer fue detenida luego de que el padre de su hija de 4 años radicara una denuncia penal en su contra, aportando como prueba fundamental una serie de vídeos que registraban episodios de violencia física y psicológica hacia la pequeña. La intervención de las autoridades judiciales y policiales se activó de forma inmediata tras constatar la gravedad del material presentado, el cual daba cuenta de golpes e intimidaciones explícitas hacia la menor en la intimidad del hogar.
A partir de la prueba audiovisual, los organismos de protección de la niñez dispusieron el rescate y la asistencia urgente de la víctima, al tiempo que la Justicia ordenó la detención formal de la agresora. La causa quedó caratulada bajo los delitos de lesiones calificadas por el vínculo y amenazas, ordenándose peritajes médicos y psicológicos tanto para evaluar el estado general de la nena como para profundizar la situación procesal de la imputada.
El caso volvió a poner en agenda la importancia de la presentación de registros probatorios en situaciones de violencia intrafamiliar y la celeridad en las medidas de resguardo a menores. Mientras la causa avanza en la etapa de instrucción, la niña permanece bajo la custodia del padre y con seguimiento de equipos interdisciplinarios para garantizar su contención integral.










