El mandatario argentino viaja a Brasil para participar de la Convención Nacional del Partido Liberal y respaldar la precandidatura del senador opositor. La agenda incluye honores de Estado en la gobernación paulista y omite cualquier contacto con Luiz Inácio Lula da Silva.
Javier Milei encabeza una comitiva oficial junto a la secretaria general Karina Milei y el canciller Pablo Quirno con destino a San Pablo. El viaje se enmarca en una estrategia de alineamiento internacional con referentes de la derecha regional y tiene como eje central la participación del mandatario en el acto donde el Partido Liberal (PL) ungirá a Flávio Bolsonaro como su candidato para competir contra Lula da Silva en los comicios presidenciales de octubre.
Durante la jornada en suelo brasileño, el presidente es recibido con honores militares en el Palacio dos Bandeirantes por el gobernador de San Pablo, Tarcísio de Freitas, donde se le impone la distinción de la Orden de Ipiranga en el grado de Gran Cruz. Tras la ceremonia institucional y reuniones de trabajo con autoridades locales y el propio senador Bolsonaro, la actividad se traslada al Mercado Livre Arena Pacaembú para la convención partidaria, sin posibilidad de encuentro con el expresidente Jair Bolsonaro debido a su situación judicial.
La presencia de Milei en el principal distrito económico y electoral de Brasil generó malestar en el gobierno de Lula da Silva, donde interpretan el gesto como una abierta injerencia en la política interna del país vecino. Pese a las tensiones diplomáticas y el reclamo de sectores locales por la prioridad asignada a la agenda internacional, la Casa Rosada ratificó el compromiso político con el espacio bolsonarista de cara al proceso electoral.













