La Secretaría de Transporte aplicó de forma anticipada el nuevo cuadro tarifario para las líneas metropolitanas. Quienes no tengan la tarjeta SUBE registrada pasarán a abonar una tarifa diferencial con fuertes penalizaciones.
El bolsillo de los usuarios del transporte público en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) sufrió un nuevo revés este lunes, luego de que las empresas de colectivos y las líneas ferroviarias comenzaran a aplicar el esquema tarifario actualizado con los incrementos autorizados por el Gobierno nacional. La medida, que inicialmente se proyectaba para el próximo mes, se implementó de forma anticipada para acelerar el proceso de reducción de subsidios estatales y equilibrar los costos operativos del sector frente al último aumento en los combustibles.
Con el nuevo cuadro tarifario vigente desde las primeras horas de hoy, el boleto mínimo de colectivo para el tramo más corto (de 0 a 3 kilómetros) experimentó una fuerte suba para los pasajeros que viajan con su tarjeta SUBE debidamente nominalizada. Las tarifas para los tramos intermedios y de larga distancia dentro del conurbano bonaerense y la Capital Federal sufrieron incrementos proporcionales, mientras que los trenes metropolitanos unificaron sus valores iniciales en todas las líneas operadas por el Estado nacional.
El impacto más severo de la actualización recae de forma directa sobre los pasajeros que viajan con tarjetas SUBE sin registrar. Para este grupo de usuarios, el boleto mínimo de colectivo y tren pasó a costar casi el doble del valor estándar, funcionando como una penalización económica para forzar la finalización del trámite de registro. En contraposición, las autoridades confirmaron que se mantendrán vigentes los descuentos por el sistema de Red SUBE para viajes integrados dentro de las dos horas y el beneficio de la Tarifa Social Federal.










